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Líder con conciencia dedicada a la vida empresarial, la construcción de sueños (éxito) y la manifestación de deseos.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Videos Interesantes

Algunos videos que muestran la evolución de la figura femenina en el arte.

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Mujer en el Arte

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Mujer en el Arte Elektro

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Si Dios Fuera Mujer

jueves, 1 de noviembre de 2007

Hiperrealismo, Posmodernismo, Transvanguardia

El Hiperrealismo o fotorrealismo es una tendencia radical de la pintura realista surgida en Estados Unidos a finales de los años 60 del siglo XX que propone reproducir la realidad con la misma fidelidad y objetividad que la fotografía, a la que toma como modelo y cuyos códigos aplica. Esta escultura nos muestra una mujer que no es violentada ni brutalizada, la expresión en su rostro nos dice que está viva, sus formas son naturales (no exageradas ni forzadas). Esta es una mujer que siente y respira.


Una de las mayores aportaciones del feminismo estriba en haber desechado el formalismo en que se sustenta el arte moderno o modernista. A principios de los años ochenta, cuatro mujeres fueron incluidas bajo el término de Posmodernistas, olvidando que el componente cuestionador y feminista de sus respectivas obras era esencial. Barbara Kruger es capaz de dar una patada a siglos de dominación del hombre-sujeto hacia la mujer-objeto a partir del proceso de visión, sin olvidarse de darle un repaso al concepto tradicional de arte basado en el binomio genio-obra maestra.

El cuestionamiento de los valores activos y pasivos y su asociación con lo masculino y femenino, respectivamente, es otro de los objetivos de una artista que no ha dudado en manejar lo espectacular para mostrar sus puntos de vista. Si bien el ideal del movimiento feminista como organización parecía haberse desvanecido debido, en parte, a la desaparición de espacios alternativos y a la integración de las mujeres en el circuito comercial galerístico, la necesidad de intervenir en el ámbito público estaba todavía presente.


Transvanguardia es un término para designar una nueva tendencia artística surgida a finales de los años setenta que participa de un retorno general a la pintura en reacción a las tendencias conceptuales dominantes de los años sesenta y setenta. La Transvanguardia pone de nuevo en primer plano la expresividad personal del artista, la recuperación de la figuración, el elemento fantástico, la tradición pictórica y la pintura manual.


Actualmente la mujer occidental se desempeña en mucho ámbitos de la vida social, cultural y laboral del mundo; no por esto deja de ser víctima de discriminación y violencia a pesar de que esxisten muchas organizaciones ciudadanas para impedirlo. Nuevas tendencias artísticas surgen donde la agresión física (secuestros, violaciones, torturas) en contra de la mujer son la principal atracción.



En conclusión los estereotipos femeninos han evolucionado, su cuerpo es sumamente delgado (tanto que dar a luz sería imposible), se espera tenga grandes senos y glúteos (aún cuando naturalmente es casi imposible). Afortunadamente, en la actualidad, se ha adquerido una conciencia de que la verdadera feminidad, la cual no radica en asumir roles puramente masculinos, sino en saber expresar y entender como mujer atributos socialmente encasillados en el mundo masculino. Es un conocimiento profundo que supone un giro radical en su situación y en todos los aspectos de su vida, educación, trabajo, familia o relaciones personales con su entorno.

Arte Conceptual, Cinético, Óptico

El Arte Conceptual, también conocido como idea art, es un movimiento artístico en el que las ideas dentro de una obra son un elemento más importante que el sentido por el que la obra se creó. La idea de la obra prevalece sobre sus aspectos formales, y en muchos casos la idea es la obra en sí misma, quedando la resolución final de la obra como mero soporte.

El estudio de la identidad femenina fue fundamental para conseguir que la mujer pasara de la sumisión objetual a ser un sujeto activo que estaba construido socialmente. La Tierra se identifica con el cuerpo de la Madre generadora de vida. Así, al ubicar sus propios cuerpos en espacios naturales, se resaltaba la identificación entre lo telúrico y lo femenino.

El Arte Cinético es una corriente de arte en que las obras tienen movimiento o que parecen tenerlo. El arte cinético y el arte óptico son corrientes artísticas basadas en la estética del movimiento. Esta principalmente representado en el campo de la escultura donde uno de los recursos son los componentes móviles de las obras. Pictóricamente, el arte cinético también se puede basar en las ilusiones ópticas, en la vibración retiniana y en la imposibilidad de nuestro ojo de mirar simultáneamente dos superficies coloreadas, violentamente contrastadas. En este último caso de cinetismo virtual, se habla de Op Art.

Pop Art


El Arte Pop fue un movimiento artístico surgido a finales de los años 1950 en Inglaterra y los Estados Unidos. Sus características son el empleo de imágenes y temas tomados del mundo de la comunicación de masas aplicados a las artes visuales; vinculando a la explosión consumista que vivieron las sociedades occidentales tras la aparición de un conjunto de productos y bienes. La importancia y el reconocimiento de la cultura de masas propició la aparición de un conjunto de artistas que rechazaba el elitismo del high art y que introducía en sus obras indicios o alusiones a las nuevas formas de vida y de consumo.


La mujer fue/es el objeto de consumo más importante, no sólo era la destinataria y usuaria de los artículos del hogar, si no el epicentro de la belleza. Belleza orquestada a base de aditamentos cosméticos, lo que comportaba toda una serie de desventajas, al transformarla en un ser cosificado, con unas connotaciones clara o subliminalmente eróticas. Estos cuadros nos presentan una figura femenina en la cual sus rasgos faciales han sido borrados y sólo los órganos erógenos destacan. La objetualización es notable así como la deshumanización (el hombre es sujeto, la mujer es objeto).

Es difícil detectar rasgos de ironía o de distanciamiento críticos en estas propuestas. El pop británico, podría ser, que contenga mayores dosis de humor que ironizan sobre los placeres del trabajo doméstico, en el que reinaban de buen grado o no, las mujeres.

Allen Jones

Abstracción Geométrica

El Arte Abstracto es un estilo artístico que surgió alrededor de 1910 y cuyas consecuencias múltiples han hecho de él una de las manifestaciones más significativas del espíritu del siglo XX. El Arte Abstracto deja de considerar justificada la necesidad de la representación figurativa y tiende a sustituirla por un lenguaje visual autónomo, dotado de sus propias significaciones.

Desnudo bajo escalera no. 2

Escargot, femme, fleure, étoile

El Expresionismo Abstracto es un movimiento que nace en Estados Unidos hacia 1947, fecha en la que la mayor parte de los artistas más importantes de esta corriente se apartan del lenguaje figurativo y crean un nuevo estilo en donde se fusionan abstracción y surrealismo. De éste, toman el automatismo, además de experimentar con nuevas técnicas practican un arte marcadamente individualizado en el que prima la expresión de la personalidad del artista. La época de mayor auge de este movimiento coincide con el momento en que el arte americano logra alcanzar su propia identidad y desvincularse de la influencia del arte europeo. En el expresionismo abstracto se pueden distinguir dos grandes vías: la gestual o pintura de acción y la pintura de superficie-color.

Mujer-Luna

Las mujeres que pintan De Kooning son diosas negras, Venus cruzadas con carteles publicitarios, "ídolos contemporáneos y banales". Pintadas a contracorriente, cuando todos en América estaban en la abstracción, el artista se propone acabar con los tópicos tradicionales sobre y el arte y la belleza. De ese cuadro, escribió: "hizo algo por mí: eliminó la composición, el orden, las relaciones, la luz, toda esa charla absurda sobre la línea, el color y la forma...".


Fue en 1910 cuando se promulgó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Sin embargo, la mayoría de las galerías de arte norteamericanas o exponían obras realizadas por mujeres; ya que eran asociadas con un estilo blando propio del mundo doméstico que habitaban. El arte connotado como femenino era despreciado sin paliativos. El lenguaje de la abstracción se ha identificado con las intenciones de la modernidad, pero los años cincuenta y sesenta del siglo XX vieron nacer otros lenguajes en los que el machismo tuvo su campo de operaciones.

Germaine Richier

Surrealismo

El Surrealismo representó un renacimiento de lo literario y lo simbólico en un nuevo aspecto que surgió alrededor de 1924. El contenido era de nuevo importante pero sería una imagen de los trabajos del inconsciente del artista. Esto significó que se puso énfasis especial en la idea de transformación y también en la de asociación. Los artistas surrealistas buscaban rehacer la realidad de manera que ésta se convirtiera en la expresión perfecta de sus propias fantasías. El surrealismo concedió gran importancia al proceso de liberalización del artista a través de una serie de métodos que provenían del mundo del inconsciente.


Este periodo se trata de la construcción de la mujer como musa que mueve e inspira a los poetas y a los artistas, y a la que desnudan con la mirada y el pensamiento. Aún así su la participación femenina es marginal y episódica, casi reducida a lo anecdótico. El uso de nuevas técnicas fotográficas conllevan a la desactivación del cuerpo de la mujer mostrada en su máxima pasividad, indolencia y desdoblamiento espectacular. También abundan, en contraposición, la representación de la mujer devoradora, castradoraen potencia.


La representación de los sueños dio oportunidad al artista de plasmar todo tipo de fantasias, en especial aquellas donde se ejercía la violencia sexual. Un buen ejemplo es la violentación del cuerpo femenino a manos del hombre con cabeza de falo.

La escena doméstica y el cuerpo desnudo de la víctima, aluden claramente a un crimen en el que el componente sexual es fundamental. Contrasta con el desorden del cuerpo femenino violentado, con los miembros del mismo en distintas posiciones, la rectitud y verticalidad fálicas del victimario.


En realidad el mito vanguardista de la libertad individual se construyó a partir de las desigualdades sexuales y sociales. La libertad requiere la anulación del otro, su muerte. En este caso la expresión individual y artística del varón se sirvió de la manipulación y anulación femenina para conquistar su libertad; la mujer, su cuerpo, aparecen como un ser sojuzgado y objeto de representación que le sirven al hombre para vivirse.

Dadaísmo


El dadá o dadaísmo fue un movimiento antiarte que surgió en Suiza en 1916; se caracterizó por gestos y manifestaciones provocadoras en las que los artistas pretendían destruir todas las convenciones con respecto al arte, creando una especie de anti-arte o rebelión contra el orden establecido. Dadá se presenta como una ideología total, como una forma de vivir y como un rechazo absoluto de toda tradición o esquema anterior. En el fondo es un antihumanismo entendiendo por humanismo la tradición anterior, tanto filosófica como artística o literaria. No por casualidad en una de sus primeras publicaciones había escrito como cabecera la siguiente frase de Descartes: “No quiero ni siquiera saber si antes de mí hubo otro hombre”.

Al carecer de las reglas y normativas que la tradición había impuesto sobre la pintura y la escultura, la fotografía ofrecía un espacio de mayor libertad que facilitó la incorporación de un número de mujeres en el ámbito del periodismo y de la publicidad; y sirvió de caja de resonancia de los cambios que experimentaba la sociedad. Fruto de este trabajo, se popularizó una imagen de la mujer moderna y emancipada que había accedido a la educación y al mundo laboral, al deporte, al ocio y a la política.

La situación de la mujer ha cambiado muchísimo en las últimas décadas, especialmente aquéllas que no viven en la miseria ni en sociedades autoritarias. Las mujeres han protagonizado durante el siglo XX una revolución tanto o más importante que la tecnológica, con trascendencia en cualquier ámbito público y privado. Muchas mujeres se han “liberado” de la procreación forzosa y pueden elegir “desde su libertad personal” una ocupación o actividad profesional frente a la ocupación tradicional de madre y ama de casa. Se han independizado de la tutela masculina y cada vez ocupan lugares de mayor importancia en las instancias de poder, a pesar de que todavía tienen que soportar discriminaciones sociales, educativas y económicas.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Expresionismo

El Expresionismo es un movimiento artístico surgido en Alemania a principios del siglo XX, en concordancia con el fauvismo francés. En su rechazo radical de la figura humana elevada e idealista del siglo XIX, los expresionistas pintan lo feo, lo vulgar y los tabúes al igual que la belleza original de lo natural, ilustrando mediante los contrastes, el horizonte negativo de las experiencias de la vida y el orden equivocado de valores que dan los prejuicios reinantes. Esta imagen de Edvard Munch es una representación poco convencional de la Virgen María; ya que muestra una mujer desnuda, joven, algo erotizada y sensual (obsérvese la posición de sus brazos y el giro de su torso). Se habla de la Virgen María ya que posee la seguridad en ella misma y la calma típica de las madonas; además, su cuerpo está rodeado por luz (el objeto sobre su cabeza parece una aureola), sus ojos modestos parecen estar recibiendo algo desde arriba, situación común en la Anunciación de la Virgen. El punto de este cuadro es el contenido que maneja, lejos de querer ser una obra religiosa, es una propuesta diferente sobre un tema de la antigüedad.


La reacción defensiva contra la mujer y los valores de género a ella asociados sirvió de caldo de cultivo para la aparición de un conjunto de imágenes y representaciones violentas. La experiencia misma del campo de batalla generó todo tipo de traumas en muchos artístas. La exaltación inicial iba acompañada a menudo de un rechazo a lo femenino, considerado falto de energía y blando. A la hora de representar a la mujer, ésta aparecía encarnada en el cuerpo sugerente, viscoso y repugnante a la vez, de una furcia.


La representación de mujers fuertes se había centrado en las féminas castradoras de forma muy frecuente en el arte y la literatura; la proliferación de imágenes de personajes bíblicos y procedentes de la mitología clásica o de anónimas femmes fatales ninfómanas empedernidas o esperpentos diabólicos, era una estrategia de autodefensa ante la sexualidad y la pujanza femeninas presentadas injustamente como homicidas.

A groso modo, la mujer pasaba de ser madre y ama de casa a puta y asesina.

Fauvismo y Cubismo

Las primeras corrientes artísticas del arte contemporáneo son el Fauvismo, el Expresionismo y el Cubismo. Todos surgieron en Europa a partir de la primera década del siglo XX, sin embargo se diferencian en su forma de abordar los problemas compositivos y de contenido dentro del cuadro. Es decir, el Fauvismo tiene una predominancia del color, mientras que el Expresionismo se preocupa pro el contenido del cuadro y el Cubismo por la representación espacial. El fauve es el pintor de lo espontáneo, que se explicita mediante el color; se suele utilizar una técnica rápida, que remite más aún a la creatividad y emotividad del artista. No hay preocupación por el detalle; el acabado y la técnica pasan a un segundo plano. En iconografía y temas no aportan nada nuevo: escenas cotidianas de género, la figura humana y el retrato. Pero siempre aludiendo a la felicidad, a la plenitud del ser humano.


Esta imagen de Henri Matisse llama nuestra atención debido al contraste de los colores, pero analizando un poco la figura femenina del cuadro observamos una mujer, damos por hecho que es una mujer debido al vientre abultado y los senos dibujados, y los aretes que cuelgan de sus orejas. Su rostro pensativo no nos dice si sufre, ríe; simplemente contempla el espacio. La figura humana aquí dibujada no es realista, no se apega a los cánones de belleza grecorromana, no es para nada una fiel copia anatómica del ser humano. El cuadro, además, está decorado con una alfombra, un tapiz floral en las paredes, una planta, entre otras cosas.

El Cubismo fue un movimiento artístico desarrollado entre 1907 y 1914, nacido en Francia. Trata las formas de la naturaleza por medio de figuras geométricas, representando todas las partes de un objeto en un mismo plano. Es considerada la primera vanguardia ya que rompe con el último estatuto renacentista vigente a principios del siglo XX, la perspectiva. A través de la obra cubista se ve cómo implica la figura femenina dentro del diálogo del deseo. Las señoritas de Avignon de Pablo Picasso elimina todo lo sublime de la tradición rompiendo con el Realismo, los cánones de profundidad espacial y el ideal existente hasta entonces del cuerpo femenino, reducida toda la obra a un conjunto de planos angulares sin fondo ni perspectiva espacial, en el que las formas están marcadas por líneas claro-oscuras; además, muestra influencias africanas. Como se observa a simple vista, la anatomía femenina dista de ser natural o posible; aún así, se observan siluetas delgadas (caderas anchas, cintura pequeña), presencia de los senos y en algunas figuras el pubis. Nuevamente, más que rendir culto a la fecundidad de la mujer, se explota su sexualidad, su deseo y placer (su salvajismo haciendo alusión a las máscaras africanas); deseos poco femeninos.

Arts and Crafts, Art Nouveau

Las mujeres están acostumbradas a autoanalizarse al menos desde los años sesenta, con la aparición del feminismo, el cual se vio disminuido tras la II Guerra Mundial, cuando el imperio del hombre guerrero eclipsó las necesidades del otro sexo y la aspiración a la emancipación de la mujer. El estallido de la I Guerra Mundial tuvo enormes consecuencias en las relaciones entre los sexos. Alejados los varones en el frente de batalla, algunas mujeres ocuparon puestos de trabajo que quedaron vacantes. Este contacto con el ámbito laboral les permitió saborear las mieles de la independencia económica. Además, estas mujeres lograron hacerse visibles en el espacio público, exigiendo igualdad de derechos; por lo que fueron percibidas por muchos hombres como una amenaza al poder social y económico que éstos habían capitaneado.

Alfons Mucha, artista perteneciente al Art Nouveau nos muestra esta obra con influencias neoclásicas, relieves celtas y medievales, flores exuberantes; donde el principal personaje es una mujer joven, hermosa y saludable. Su silueta es delgada, sin formas exageradas y se esconde detrás de ese vestido artesanal, es decir, que retoma la vestimenta renacentista y se inspira en la sinuosidad de la naturaleza (característica de este movimiento). El Art Nouveau es un periodo artístico de finales del siglo XIX y principios del siglo XX; se desarrolla principalmente en la decoración, la arquitectura, y algo de pintura. En cambio, el movimiento Arts and Crafs, anterior al Art Nouveau, es un periodo principalmente de objetos destinados a la decoración, con la intención de promover las artesanías de calidad.


Cómo es posible que en una época de cambios sociales para los géneros humanos un autor nos muestre una mujer asustada, atrapada y con todas las características del feminismo antiguo; mismas que iban en contra de todo lo que el feminismo intentaba lograr.

Emmeline Pankhurst siendo arrestada

El beso de Klimt es un cuadro que refleja el abrazo amoroso; la doncella parece una muñeca, un ser sin vida, es un abrazo en el que el principio masculino y femenino se funden, pero dicha fusión entraña la destrucción del otro. Es un abrazo desesperado en el que se manifiesta lo inamovible, la falta de esperanza ante la pérdida de una relación amorosa. Antes que amantes, más bien parecen un par de mantis religiosas cada una intentando devorar a la otra. Recordemos que la mujer pasiva o cautiva era, en el proceso de ser reemplazada en el arte europeo por su arquetipo rival; la mujer dominante, la mujer que todo lo devora y que el sadismo del romanticismo se convierte aquí en masoquismo. El tema de la pareja a menudo es usado por los artistas expresionistas, ya hemos visto como el sexo puede ser considerado como algo análogo al arte; una primitiva efusión de energía.

Impresionismo, Neo y Post

El movimiento plástico Impresionista se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX en Europa; se caracteriza por el intento de plasmar la luz (la impresión visual) y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba. Los artistas impresionistas tienden a usar con creciente frecuencia colores puros y sin mezcla, y a prescindir de negros, pardos y tonos terrosos. Aprendieron también a manejar la pintura más libre y sueltamente, sin tratar de ocultar sus pinceladas fragmentadas y la luz se fue convirtiendo en el gran factor unificador de la figura y el paisaje. Dentro de este movimiento, un cuerpo de carne y hueso no es más que un paisaje natural, un momento de luz y color. Dentro de este movimiento se dan los desnudos femeninos gratis: Olympia, Desayuno Campestre; suscitaron grandes escándalos entre la sociedad. Así mismo, comienza a verse la participación femenina dentro de las artes (sobre todo el ballet y la opera).

Edgar Degas suele representar a la mujer en sus actitudes más bizarras y complicadas; buscando escorzos y perspectivas complicadas (especialmente en las bailarinas de ballet). Sin embargo pinta otros temas como las modistas o las planchadoras, que le sirven para reproducir escenas de interior con una complicaciones perspectivas y lumínicas. Entonces, Degas busca las perspectivas más audaces, los puntos de vista más oblicuos (ángulos laterales, la orquesta, los palcos), huye de la frontalidad; busca los efectos lumínicos más innovadores, jugando con las luces de candelabros, provocando deslumbramientos, claroscuros y proximidad a planos inmediatos, que la luz natural nunca hubiera suscitado. Los personajes parecen flotar en una atmósfera de magia casi ensoñada. En los desnudos femeninos, Degas pinta mujeres en la intimidad de su “toilette”, bañándose, peinándose, enjugando el cuerpo y cabello, descansándose o preparándose para vestirse. Principalmente pintadas en pastel, muestra los más leves matices de luz, los sombreados más luminosos con rosas y azules que forman las más delicadas armonías cromáticas. El cuerpo de la mujer es delgado, se observa su anatomía en las caderas y se sabe que es una figura femenina por su cabello recogido.

La imagen de la mujer en el siglo XIX y su representación son un tanto contradictorias con la realidad. Si bien durante parte de esta época, España está gobernada por mujeres, esto no se refleja en cambios en la vida cotidiana, ni tampoco en su integración en la vida, pública, salvo casos aislados. Las publicaciones de la época sirven como pretexto para jugar con los prototipos femeninos de moda. La moda se convierte en dogma y las mujeres son incitadas continuamente a preocuparse de su apariencia física. En este sentido se publica en 1840 el Manual para las señoras, de madame Cernalt, y en 1846 se publica, en La Elegancia, el resumen de una obra francesa, Reflexiones sobre la coquetería, traducido por Micaela Silva. El costumbrismo tradicional y etnográfico tiene un gran desarrollo durante el siglo XIX. La razón de su aparición se encuentra en los cambios sociales burgueses, en los que se produce un deseo de revivificación de un pasado tradicional.

Los artístas neoimpresionistas utilizaron la figura femenina para superar la pérdida de forma y volumen al que estaban abocados los impresionistas
, más preocupados por la luz y la atmósfera. Paul Cezanne en Mujer desnuda en un sofá, pinta una mujer que goza de total volumetría, resaltando su delicado cuerpo tendido sobre un diván, recibiendo un potente foco de luz que crea arbitrarias sombras. Esta referencia al volumen se ve aumentada por la presencia de las frutas en la zona izquierda de la composición, utilizando el color como vehículo para alcanzar la forma, tanto en la figura femenina como en las peras. No en vano, el propio artista afirmaba que "la forma alcanza sólo su plenitud cuando el color posee su mayor riqueza".

Suele decirse que el Postimpresionismo no es propiamente un estilo artístico con unos rasgos técnicos más o menos definidos y fácilmente identificables. Se trata más bien de un término un tanto impreciso que sirve para designar a un grupo de artistas que lo único que comparten es una relación un tanto ambigua con el Impresionismo. Como cronista de la vida nocturna de París, Toulouse-Lautrec no pasa por alto la homosexualidad femenina tan habitual entre las prostitutas y las mujeres del espectáculo. El cuadro Las dos amigas ilustra dos modelos ahora más jóvenes y delgadas; la muchacha de segundo término lleva una camisa de aspecto masculino mientras que la de primer plano lleva el vestido rojo bajado, apreciándose sus medias negras. Lautrec capta perfectamente la intimidad de sus figuras, empleando para ello un perfecto dibujo con unas líneas muy marcadas y un colorido vivo y alegre, aplicado con rapidez. Podríamos hablar de influencias de grabados eróticos japoneses y de cierta relación con la pintura de Degas.

A partir de esta época, o tal vez unas décadas atrás, el cuerpo femenino no es representado para rendir culto a la fecundidad, propia de su sexo, si no como objeto de placer o decoración del momento retratado. Existen muchos cambios dentro de la vida femenina con el surgimiento/avance del feminismo (decisiones sobre su cuerpo, su maternidad, su educación), su incorporación en otras actividades de la vida cotidiana (cambio de roles), tales como integración al deporte, por mencionar un ejemplo. Algunas de las razones que habían excluido a la mujer de la práctica deportiva fueron la consideración del deporte como actividad pública; la falsa definición que la sociedad había configurado sobre el cuerpo femenino y sus funciones: se consideraba el deporte como obstáculo para la fecundidad, una llamada pecaminosa al sexo por lo corto de los vestidos y el resalto de las formas, una práctica que apartaba a la mujer de su papel esencial de dueña del hogar.

Realismo

El Realismo como movimiento artístico surgió a mediados del siglo XIX bajo la influencia del positivismo científico. El realismo pictórico alcanzó su máximo esplendor en Francia; se caracteriza por que los artistas dejaron a un lado los temas sobrenaturales y mágicos y se centraron en temas más ordinarios (la vida cotidiana). Los cambios fundamentales que hacen que se pase del Romanticismo al Realismo son: la definitiva implantación de la burguesía que prefiere saborear los placeres de la vida; la conciencia en los artistas de los terribles problemas sociales de la industrialización (trabajo para niños y mujeres, jornadas laborales interminables, condiciones insalubres, inhumanas); desencanto con los estímulos revolucionarios que llevan al artista a olvidarse del tema político y a centrarse en el tema social. El objetivo del movimiento era conseguir representar el mundo del momento de una manera verídica, objetiva e imparcial; por lo tanto, no puede idealizar. La única belleza válida es la que suministra la realidad, y el artista lo que debe hacer es reproducir esta realidad sin embellecerla; cada ser u objeto tiene su belleza peculiar, que es la que debe descubrir el artista.


El arte comienza a derivar hacia un camino político, serán autores de militancia política concreta e incluso activa, lo que trasladan a su pintura como mecanismo de denuncia. Los pintores están más preocupados por la iconografía que por la técnica, pues siguen usando los mismos instrumentos que en el pasado, no innovan. Las espigadoras de Jean Francoise Mollet, representa la pobreza de unas mujeres campesinas inclinadas en el campo para recoger las sobras de los campos cosechados. Recoger lo que ha sido dejado después de la cosecha era visto como uno de los trabajos más denigrantes de la sociedad (existe la misma idea dentro de pasajes bíblicos). Aún así, Millet describe a las mujeres de forma heroica, de forma tal que son lo principal en la pintura. El cuadro no muestra mujeres de belleza idealizada, en actividades de ocioso o reposo, con ropajes elegantes y finos; no muestra paisajes épicos, luchas mitológicas o eventualidades naturales asombrosas. Es un campo común y corriente.

La Lavandera de Honoré Daumier retrata una mujer trabajadora y a la vez madre; de ella desprende el sufrimiento del trabajo agotador que las clases humildes desempeñan. Nuevamente se aprecia un cuerpo femenino robusto, fuerte, el reflejo de una heroína monumento a la honradez (según la ideología del socialismo); no hay rastros de feminidad idealizada. No se ve a una mujer gozando de los placeres de la vida, o desempeñando un trabajo que le cause dolor; no hay aristocracia ni en su entorno ni en su forma de vida.

Romanticismo

El Romanticismo como movimiento artístico surgió a finales del siglo XVIII debido a una corriente nacionalista que promueve la unión de los ciudadanos y los sentimientos de amor a la patria. Los artistas románticos se definen en su propia sensibilidad, mientras que los neoclásicos pretenden expresar valores universales. La pintura romántica representa valores emotivos a través de líneas suaves y ondulantes, de composiciones dinámicas, colores tenues y matizados; se abandonan los temas clásicos para abordar los inspirados en la historia nacional, en el pasado medieval y en las culturas del Lejano Oriente. El paisaje se retoma dentro de este movimiento cultural, debido a que la naturaleza representaba lo verdadero y genuino; los autores románticos despreciaban el materialismo burgués y celebraban el amor libre y el liberalismo en la política.


En el Romanticismo nos encontramos algunas actitudes artísticas ante la obsesión tanto por la dominación como por la sumisión femenina. El erotismo sirvió para identificar a la mujer con la naturaleza e imaginar la feminidad en sus facetas instintivas, enigmáticas, sexuales y destructivas. A partir de aquí el erotismo es el modo vital que tiene la muerte de presentarse y destruir la energía del varón. John Henry Fussli, pintor suizo nacionalizado inglés, retrata sus pesadillas, miedos y frustraciones; por lo que se considera un arte extremo en todos los sentidos. En su obra La pesadilla se observa una mujer sumisa, dejada a sus pasiones, su cuerpo femenino está bien contorneado, debajo de un fino vestido; además, se observan elementos que no se encuentran en otros periodos: un duende o diablo (mitología celta), un caballo con expresión humanizada.


La derivación de la imaginería de una feminidad seductora y devoradora elaborada por los pintores simbolistas hacia una ideología que identificó el cuerpo de la mujer con la naturaleza biológica, parte de una reacción contra el feminismo. Los modestos progresos logrados en Francia en la enseñanza y el empleo a finales del siglo XIX, provocaron una intensa retroacción antifeminista, que culminó en la batalla por el control de la natalidad. El clamor fue recogido por algunos artistas como los simbolistas creando una imagen estereotipada de la mujer y cuya fascinación y miedo giró en torno a la "mujer fatal"o la "mujer frágil" asociada con la debilidad y la inocencia.

Neoclasicismo

El Arte Neoclásico surgió en el siglo XIX como un movimiento estético que venía a reflejar los principios intelectuales de la Ilustración. Consistió en una reacción academicista y antirrococó que propugnó por un retorno a las formas plásticas tanto de la Antigüedad grecorromana como del Renacimiento; por lo que defiende la expresión serena y sosegada frente al realismo y expresionismo de la escultura barroca. Rechaza los efectos pictóricos, la teatralidad y el movimiento desbordado del Barroco; se evitan los fuertes contrastes de claroscuro y dotan a la representación de un modelado suave y de un acabado pulido y homogéneo. Interesa más la belleza puramente formal que la fuerza espiritual de la obra, por eso caen en la frialdad.


Los teóricos de estética de la época sostenían que el medio más apropiado para representar la figura humana era la escultura. La estatua desnuda en mármol era una expresión escultural del alma humana por su calma, permanencia y uniformidad de tono se consideraba un modelo especial mente idóneo para expresar los valores espirituales y materiales. Los artistas neoclásicos ignoraban o no comprendían totalmente la turbulencia y el conflicto expresados en los mitos griegos. En un primer momento lo femenino y sentimental se consideraba propio del Antiguo Régimen y se reprimía en aras del nuevo ideal; se hablaba de greco-femenina y romano-masculino.


Madame Recamier de José Chinard es una obra maestra del Neoclásico a lo que retrato se refiere. En esta escultura se observan características grecorromanas tales como el peinado, el giro del rostro, la fina tela que recubre los senos de la mujer. Lo que hace diferente a esta pieza es la expresión en el rostro del personaje, más que una cara de autoridad, es una cara de belleza idealizada que refleja dulzura, sensualidad, inocencia; sentimientos que no se ven en una matrona romana que suele ser retratada con el rostro levantando y la mirada fija en el espectador.

Barroco y Rococó

El Barroco más que un período artístico es un movimiento cultural que se extendió en la literatura, la escultura, la pintura, la danza y la música; el cual se enmarca en un contexto donde la Iglesia Católica tuvo que reaccionar contra los numerosos movimientos revolucionarios emergentes. Aparece entre el 1600 hasta el 1750. La figura humana desarrolla ampliamente el concepto de escorzo, por lo que, se libera la composición de normas rígidas. Los pintores barrocos se inspiraron en la naturaleza, no idealizándola, si no representándola con realismo y con toda su fuerza (reflejada en la luz y el color); la perspectiva aérea adquiere suma importancia, además, los planos superficiales son sustituidos por una visión profunda.

Dos variables sobre la figura femenina pueden destacar en este periodo: la representación de la vejez a través de la mujer como alcahueta y llena de vicios; y el cuerpo femenino obeso y flácido. El cuadro Las tres edades y la muerte de Hans Baldung Grien es un ejemplo, en esta escena la muerte calva, desdentada y con el vientre lleno de gusanos, agarra por el brazo a una vieja para llevársela, al tiempo que la vieja arrastra consigo a una joven malencarada y enjaezada con collares; a los pies de estas mujeres hay un bebé dormido, bajo la lanza rota de la Muerte.

En Las Tres Gracias de Paul Rubens observamos un grupo de mujeres retratadas en un momento determinado, se observa la dinámica de su pose en la elevación de los pies, en la curvatura de la espalda, en la posición de los brazos.Lo más interesante de este cuadro es la anatomía femenina de gran obesidad y carnes flácidas; contraria a los cánones renacentistas de belleza o a la perfección grecorromana. Con esto no se generaliza que los artistas barrocos tengan esta concepción de belleza femenina, Diego Velásquez por ejemplo, en su cuadro La Venus del espejo retrata una mujer de figura delgada, piel suave, tersa, jovial; provocativa y erótica; retrata la admiración propia de la belleza a través del espejo de la soberbia o de la lujuria.

El Arte Rococó nació en Francia y se desarrolla de forma progresiva entre los años 1730 y 1760. Este periodo se define por la preferencia a los colores luminosos, suaves y claros; predominan las formas inspiradas en la naturaleza, en la mitología, en la belleza de los cuerpos desnudos, en el arte oriental y especialmente en los temas galantes y amorosos. Se trata de un arte mundano que trata temas de la vida diaria y de las relaciones humanas; es un estilo que busca reflejar lo que es agradable, refinado, exótico y sensual, integrando todas las artes: la arquitectura, la jardinería, la pintura, la escultura, el mobiliario, la cerámica, la tapicería y la orfebrería. Las indicaciones simbólicas sobre la lujuria y el amor sin frenos son múltiples en la pintura Rococó, denotan la clandestinidad como costumbre en las relaciones amorosas del siglo XVIII. Por tanto se aprecian formas curvilíneas, querubines para decorar y mitos de amor; paisajes con fiestas galantes y pastorales. La figura femenina destaca como delicada y ligera, siempre buscando la sensualidad, en una temática campestre que posteriormente fue galante, para culminar en el límite del libertinaje. En este periodo surge el amor cortés, donde la mujer es constantemente cortejada, acosada por el caballero que busca sus favores.
El Columpio de Jean Honoré Fragonard ejemplificar el contexto de este movimiento artístico. El cuadro presenta un exquisito tema galante donde un hombre mayor empuja el columpio de una dama que mueve su falda mientras un noble observa la escena desde abajo. Es más que obvio que ella seduce y participa en actividades prohibidas; se podría decir que existe un paralelismo entre el vaivén del columpio y la volubilidad del amor femenino. Se deben observar las figuras mitológicas que decoran el jardín, el manejo de la luz que entra por las ramas, y en general, el lugar campestre donde se ubica la escena.

Renacimiento y Manierismo

El Renacimiento es un movimiento de revitalización cultural que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI; planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, cambiando el teocentrismo medieval por el antropocentrismo renacentista. El desnudo femenino deja de ser pura, desinteresada, limpia y ensalzadora exaltación de la mujer, concebida por sí misma o con los atributos de Eva o Venus, para convertirse en heroína erótica orientadora del acto carnal inmediato, con lo que esos desnudos comienzan a ser galantes y frívolos. El Renacimiento supone con respecto a la situación de la mujer, un replanteamiento de su consideración a través de textos clásicos y religiosos. Se idealizó tanto hasta hacerla irreal.

La mujer renacentista utiliza el arte de la cosmética y dedica una especial atención a la cabellera que tiñe de un color rubio que a menudo tiende al rojo. Su cuerpo está hecho para ser exaltado por los productos del arte orfebre, que son a su vez objetos creados según cánones de armonía, proporción y decoro. El Renacimiento es un periodo de iniciativa y actividad para la mujer, que en la vida de la corte dicta las leyes de la moda y se adapta al boato imperante, pero no descuida el cultivo de la mente; participa activamente en las bellas artes y tiene habilidades discursivas, filosóficas y dialécticas. Más tarde el cuerpo de la mujer se muestra públicamente, con una expresión privada, intensa, casi egoísta, difícil de descifrar desde un punto de vista psicológico y a veces deliberadamente misteriosa.

Este cuadro renacentista de Miguel Angel nos presenta una mezcla de elementos artísticos. El vestido de la mujer es romano pero lleva una capa que sale de lo tradicional; su manera de sujetarse el cabello no es grecoromana, es más cristiana (por así decirlo). Sus brazos están contorneados, aunque el resto de su cuerpo se esconde debajo del ropaje (no se marcan sus senos), así mismo los personajes desnudos del fondo presentan una anatomía estudiada. Este cuadro tiene profundidad y diferentes planos entre los personajes, así como manejos de las sombras. Además, maneja elemntos arquitectónicos. Se puede ver como la figura femenina tiene un pergamino en su mano, algo llama su atención según indica su mirada. Su pose no parece provocativa.

La pintura Manierista tiene sus bases en la obra de Rafael y de Miguel Angel, quienes transmitieron el manejo del color y la línea dinámica. Después de 1533, la pintura deriva hacia un estilo cortesano, donde lo artístico se convierte en ornamentación o artificio, y la forma no constituye parte de la estructura de la obra, si no aparece superpuesta como revestimiento o decoración externa. Es claro que el cuerpo femenino ha tenido una evolución a través de la historia humana y del arte. Su adoración pasó de rito religioso a exaltación puramente de la belleza. Su cuerpo pasó de ser un símbolo teológico a un ideal armónico de sensualidad. Así mismo su rol dentro de la sociedad ha evolucionado y seguirá haciéndolo a través de los posteriores movimientos artísticos; pasará de simple musa a creadora de arte.


La Venus de Urbino de Tiziano retrata una joven consciente y orgullosa de su belleza y su desnudez, no existe ningún elemento que provoque la sensación de un distanciamiento "divino". Ella mira de un modo dulce, cómplice y decidido al que la observa mientras su mano izquierda se apoya sobre el pubis. Las flores resaltan el aura de erotismo ya reforzada por la luz casi dorada que ilumina al cuerpo. El color claro y cálido de cuerpo produce una impresión de sensual indolencia, realzada en el contraste con el oscuro del fondo y el colchón. La fuga de perspectiva se dirige hacia la derecha y está acentuada por las criadas figuradas totalmente vestidas y con tonos fríos que aportan una cuota de realismo, la presencia de la columna y el árbol en el punto de fuga, y los sucesivos planos iluminados y sombreados que se resaltan en las baldosas. Tiziano innova al exponer la voluptuosidad merced al tratamiento resuelto del desnudo y a la gran pureza formal del conjunto.